¿Qué es un CONFLICTO DE INTÉRES?

El tema del conflicto de interés parece que no ha de terminar con la simple expresión de la palabra. La utilización del “conflicto”  tiene la acepción de ser algo que debe tomarse con objetividad antes de iniciar con un juicio de valor. Veamos.

1.- Cuando existen dos personas, entidades que tienen más de una relación en común. Es el primer conflicto.

2.- Cuando no existe suficiente información aparente o se encuentra oculta. Ya tenemos el interés en conflicto por quien ha de beneficiarse. 

3.- Cuando hay información que beneficie a una de las partes.

4-. Cuando no se tenga limitación legal pero si moral y se abuse de esto.

Debido algunos de los ejemplos citados podemos observar que la posibilidad de ejercer una forma de poder y abusar de él es muy tentadora para quien este en cualquiera de los supuestos. No obstante a lo anterior, la calidad de encontrarse en cualquiera de ellos es muy sutil. Y es que al estar allí no basta con identificarlo, también es necesario, que exista un órgano regulador, un reglamento o código moral que le de vida en papel y de esta manera poder confrontarlo con una realidad cada vez más existente en nuestro medio.

Entonces es posible entender la importancia de la ética, porque si bien, hay situaciones inevitables de conflicto de interés, es éticamente incorrecto ponerse en dichas situaciones. Para ello, es imprescindible una escala de valores sólida, en donde, el respeto hacia los demás comienza por el respeto hacia uno mismo, en donde mantengamos en buena estima la integridad de nuestras acciones, de nuestro trabajo y de la organización a la cual le fomentemos confianza y respeto social.

Asimismo, con el conflicto de interés sobreviene un beneficio injusto, un quebranto de la confianza y un muy posible perjuicio a terceros, estos resultados son sujetos de absoluta responsabilidad por parte de quien se ve involucrado y hay que tener plena consciencia para buscar resarcir el daño. Aunque la pérdida de confianza hacia una institución –llámese Gobierno, empresa, familia- es irreversible, es decir, el dirigirse con valores morales es invaluable.

Ejemplo de lo anterior, es una reciente encuesta realizada por un diario se denotó la percepción inminente de desenvolvimiento gubernamental corrupto. En donde el incremento patrimonial de los funcionarios (de acuerdo a la apreciación de los encuestados) tiene como fuente la corrupción y no deriva del trabajo arduo.

Ahora bien, ante las latentes situaciones  han existido distintas iniciativas a nivel federal como lo es caso de la Cámara del Senado en sentido de coartar la posibilidad de este fenómeno en las esferas de la política en el país (1). Sin embargo, es fácilmente observable que no avanza un tema que pese a ser toral tiene las prebendas de quienes están al frente del cambio.

Esta forma de entender que es fácilmente creer que alguien más efectuará un abuso en el poder y que  esté cobijado con más poder se comprende que la ausencia de una  mano disciplinada frente al descaro actual de algunos de los miembros cupulares nos dice que la sociedad ha quedado pasmada de tantos pasajes de la historia. ¿Cuál será la posible solución?, probablemente el entrar a las líneas políticas más fuertes donde se mueva el verdadero poder de la trasformación.

Se requiere de una sociedad que reconozca y este dispuesta y motivada a exigir transparencia, rendición de cuentas y acceso a la información ágil, veraz y oportuna. Acciones que deberían de venir en forma genuina de parte del propio gobierno, sin embargo esperarlo conlleva dos opciones; caer en el hartazgo de la espera, o bien, toparse con una simulación de órganos encargados de mostrar transparencia en los procesos.

No se trata de tener pretenciones de legitimar los hechos a través de supuestos órganos de supervisión, no, cuando nuestros ciudadanos son seres altamente pensantes, enmarcados en un contexto de comunicación evolucionado y en un momento en que la sociedad se muestra descontenta ante la impunidad.

Después de todo tenemos ejemplos muy sonados de evolución como lo es el INAI que debido a la petición de un ciudadano puede solicitar información y así desvelar un posible conflicto de interés por parte de la autoridad en un acto de gobierno que podría afectar el interés legítimo del ciudadano. De ninguna forma el interés sobre afectaciones públicas puede verse limitado o restringido.

México demanda de una transición pronta y auténtica de la forma de hacer política, en la cual tenga cabida la sabiduría y fortaleza moral para que sus gobernantes rechacen involucrarse en una situación de conflicto de interés, en donde existan medidas anti-corrupción, en donde sean efectivos los órganos desvinculados de monitoreo y verificación de situaciones que tiendan al favoritismo y doble beneficio,  y en dónde la reprenda a este tipo de acciones sea tan ejemplar como para evitarlas en futuro. Y todo ello, porque el ciudadano ético mexicano piensa y actúa en grande.

 

Ignacio de González 

@ignaciodegon

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Fuentes:

http://www.eluniversal.com.mx/nacion-mexico/2015/senado-corrupcion-interes-transparencia-pan-prd-ley-iniciativa-1074793.html

[1] Diario Reforma, visto en http://aristeguinoticias.com/2102/mexico/encuesta-con-pena-nieto-aumento-la-corrupcion/